Esta temporada partió con Fito versus Charly y terminó con Star wars.
Ese fue el arco.
Con Fito versus Charly vimos la contemplación y circularidad de Fito en contraposición a la voluntad y determinación en Charly.
Luego pasamos al colectivismo en la primera juventud de Charly a su individualismo, en su etapa más tardía.
Estos dos representarían aspectos de la psiquis, de cómo nos relacionamos con el mundo, con los demás y con nosotros mismos.
Así fue como llegamos a Lennon y los Beatles con su utopía y optimismo en oposición al existencialismo y pesimismo de Roger Waters y Pink Floyd.
Junto con ellos pusimos a las películas Star wars y el Padrino en una misma balanza. A la primera, mediante la escena donde Yoda saca la nave X-Wing del pantano de Dagobah y describe a la Fuerza. En ella volvemos a encontrarnos con elementos más optimistas y entusiastas, así como con tintes místicos, en donde los límites, las separaciones y divisiones no son absolutas.
Y a la segunda, a través de la escena donde el cardenal Lamberto saca una piedra de una fuente, utilizándola como metáfora para hablarle a Michael Corleone sobre el cristianismo y Europa. En ella nos reencontramos con cierta resignación y fatalidad, dentro una atmósfera muy realista, inundada de divisiones y separaciones.
Aquí estamos ante dos cosmovisiones, visiones más filosóficas, por así decirlo, sobre la vida, el hombre y la existencia: la de mirar más bien la mitad llena del vaso o más bien la vacía.
Hasta llegar al genio propiamente tal, al creador por excelencia, a Kubrick. El artista y el filósofo, reunidos en el genio.
Luego pasamos al videojuego, Super Mario Bros., donde nos adentramos en el mundo de la tecnología digital. Aquí podemos recordar que tecnología vienen del griego téchne, pues en la Grecia Antigua no se hacía diferencia entre arte y tecnología, es decir entre un arte hecho para ser contemplado y otro para ser utilizado. De tal modo que ambas se llamaban téchne por igual.
En paralelo tratamos el fenómeno Apple, donde profundizamos sus maravillosas innovaciones y seguimos desarrollando los elementos que descubrimos en Mario Bros, respecto al mundo digital.
Y así fue como llegamos a la cuestión social en manos de las sagas de Harry Potter y de Star Wars.
En Harry Potter, estamos en un mundo mágico que depende casi por completo del gobierno mágico, de un estado con una separación de poderes muy poco diferenciado. El gobierno mágico de Harry Potter promueve limitaciones y antagonismos irreconciliables, que han estado ahí durante siglos como la separación entre el mundo muggle y el mágico, así como fomentar una escuela, Hogwarts, que está dividida en cuatro casas, antagonistas todas entre sí. Estas divisiones permanecen intocables a lo largo de la saga y nunca fueron superadas. Las separaciones y las divisiones son el motor y el aspecto central de la saga Harry Potter.
Por el contrario, en Star Wars nos encontramos con una realidad social mucho más plástica y diversa, desplegada en distintos temas, como la transición entre la República al Imperio; el elemento científico, de la mano de la ciencia del lado oscuro; el énfasis en la diversidad de los puntos de vista; el misterio de la caja negra en Darth Vader; así como el desenmascaramiento del Emperador a manos de Luke, lo cual le permite a Vader adquirir una certeza para actuar y donde al final de la saga ni el Emperador, ni Vader, ni Luke realizaron lo que se habían propuesto. En Star Wars los antagonismos, no son absolutos, si no que se van fundiendo a lo largo de la historia.
La fusión y disolución de las separaciones y divisiones son el rasgo característico de la primera trilogía de Star Wars.
Aquí hago el comentario en un video, podcast y podcast.
© todos los derechos reservados